La determinación de Péptidos Inmunogénicos del Gluten (GIP) en heces es un marcador directo de si hubo consumo de gluten, aunque haya pasado inadvertido. Es una prueba de control para quienes ya viven con enfermedad celíaca.
En Costa Rica se estima que entre 60.000 y 70.000 personas viven con enfermedad celíaca. Para todas ellas el tratamiento es el mismo: una dieta sin gluten sostenida en el tiempo. El problema es que cumplirla al pie de la letra resulta más difícil de lo que parece, y la transgresión de la dieta es frecuente, sobre todo en personas adultas.
Buena parte de esas ingestas ocurren sin que la persona lo note: trazas, contaminación cruzada o productos que no se sospechaban. Y como no siempre producen síntomas, sentir que se cumple la dieta no es lo mismo que comprobarlo.
Basta con 50 mg de gluten al día —una cantidad mínima, imperceptible al comer— para lesionar la mucosa intestinal, aunque la persona se sienta perfectamente bien.
Los GIP son fragmentos del propio gluten que se eliminan en las heces. Su presencia indica que hubo consumo, sin depender de cómo respondió el cuerpo.
Revela ingestas inadvertidas de los días previos, incluidas trazas y contaminación cruzada que pasaron desapercibidas.
Está pensada para el seguimiento de personas ya diagnosticadas con enfermedad celíaca. No sustituye el estudio diagnóstico inicial.
Saber si hubo exposición al gluten —y cuándo— permite rastrear el origen: un alimento, un lugar, una rutina. En vez de suponer, se corrige sobre evidencia.
Es una prueba no invasiva, a partir de una simple muestra de heces, con resultados en pocas horas. Como control de adherencia, se sugiere repetirla cada 6 meses.
Sentirse bien no confirma que la dieta se esté cumpliendo.
Converse con su médico sobre la prueba de Péptidos Inmunogénicos del Gluten en heces y cuídese la mucosa con un dato objetivo.